CAPÍTULO 61: NO ME TOQUES
Jacob
Cruzo la salida del hospital con el cuerpo tenso, como si la noche pesara más que otros días. Llevo una semana amarrado a una silla de hospital y al pitido constante de un monitor. Mi madre está “estable”, la palabra favorita de los médicos cuando no quieren entrar en detalles. Reposo, observación y nada de emociones fuertes: “no exponerla a estrés”, repiten. Lo escucho y organizo turnos, enfermeras y todo lo que haga falta. Pero hoy, por primera vez, decido que