CAPÍTULO 28: HUELLAS DE FAMILIA
Elena
Respiro hondo y miro la habitación del hotel una vez más para asegurarme de no olvidar nada mientras guardo mis cosas en la maleta: las chaquetas blancas dobladas con precisión, mis recetas en hojas arrugadas y el frasco de pomada para la quemadura en la mano. No hay tiempo para sentimentalismos.
Es la tercera vez que empaqueto desde que empezó esta gira y aún me duele la idea de estar lejos de los mellizos. Les mandé un mensaje temprano, con emojis y coraz