CAPÍTULO 23: WHISKY Y PÓLVORA
Jacob
Salgo de la suite con los puños apretados y la mandíbula tan dura que me duele. La sangre me zumba en las sienes. Siento todavía el calor de su mano en la mía, la forma en que me miró cuando le puse la chaqueta, y luego esa irrupción de Ethan que me devolvió a donde debo estar: lejos de ella, arriba de todos, con la cabeza fría. Camino el pasillo sin mirar atrás, necesito aire.
Doblo la esquina y me encuentro con Juliette. Está con dos esposas de accionistas,