—¿Come? ¿Eso es lo único que tiene que decir? —me puse de pie y se me quedó viendo fijamente—. Es usted la persona más cínica y sin corazón que haya conocido en esta vida. Por lo menos tenga la decencia de pedir una disculpa por todo el mal que ha hecho. ¿Acaso ya se le olvidó? No se preocupe, yo le refresco la memoria. Asesinó a sangre fría a mi amigo frente a mí y luego me secuestró sin darme explicación alguna de porqué. ¿Qué clase de monstruo es usted? ¿Qué es lo que gana haciendo todo esto