Salvador
La conversación con el hermano de Marina fue… extraña.
Debo admitir que cuándo la enfermera se me acercó a decirme que quería hablar conmigo no supe muy bien cómo reaccionar, en especial porque Marina estaba desesperada por verlo, pero la mujer fue clara, me vería a mi antes de ver a cualquiera, y una vez hablé con él lo comprendí.
Quería disculparse, lo necesitaba y yo me sentí más avenrgonzado que nunca por haber juzgado al chico y a Marina sin pensarlo dos veces, pero joder, es que