Salvador
El estudio está en penumbras, iluminado solo por la pantalla de mi computadora y el resplandor tenue de la lámpara de escritorio. El dolor de cabeza late en mis sienes, una presión constante que se suma a la furia creciente en mi pecho.
El problema con el hermano de Marina era solo la punta del iceberg. ‘Pues en lo que se suponía que debía ser un fin de semana romántico, según los planes de Renata, termino convirtiéndose en un desastre.
Una sola llamada se encargó de eso, pues Alex me