Convivencia en familia.
Capítulo 40
La luz dorada de la tarde bañaba la entrada principal de la mansión William, cuando Roma y Magnus cruzaron los portones en la camioneta. El sonido de risas infantiles llegaba desde el jardín lateral, cálido y despreocupado, como si la casa misma respirara alivio tras tantos años de silencios y verdades a medias.
María y Daniela estaban sentadas bajo el gran árbol de glicinas, acompañadas de Samuel y Marcos. Los cuatro jugaban con Dalhia y Mateo, que corrían alrededor como dos peque