Scarlett Valenti.
El silencio se instaló entre nosotros con un peso asfixiante. Una quietud densa, sepulcral, rota únicamente por el bullicio lejano del centro comercial que ahora me parecía un ruido blanco e irreal. Fui dolorosamente consciente del segundo exacto en que la expresión de Andruw cambió. Vi cómo la calidez y el alivio que habían brillado en sus ojos grises al abrazarme se extinguieron de golpe, dando paso a una rigidez que ensombreció sus facciones por completo. Su mandíbula se te