Capítulo 34: El peso de un apellido.
Scarlett Valenti.
El “al menos por ahora” resonó en mi cabeza mientras los aplausos se disipaban y la realidad comenzaba a filtrarse de nuevo en mi cuento de hadas. Pero no iba a permitir que el miedo a lo que pudiera venir arruinara esto. Porque, por primera vez en mucho tiempo, quería vivir el presente sin tener que preocuparme por el futuro.
Lo que siguió fue un borrón rápido, el juez nos entregó el bolígrafo para firmar el acta que nos convertía oficialmente en marido y mujer. Y puedo jurar