Luna Navarro despertó con los primeros rayos de sol entrando por la ventana de la habitación principal. Habían pasado dos años desde que reveló el diario completo de Magdalena. La Fundación había crecido de forma exponencial, y la historia de “la reina de los olivos” ya no era solo un relato familiar, sino un símbolo de resiliencia para miles de mujeres en todo el mundo.
Se levantó, se puso una bata ligera y bajó al jardín. El olivo joven había crecido mucho. Sus ramas ya daban una sombra gener