El golpe contra Víctor fue más efectivo de lo que esperaban.
En menos de un mes, tres de sus principales acreedores exigieron el pago inmediato de las deudas que Magdalena había adquirido. Su reputación en Sevilla se resquebrajaba día tras día. Las familias que antes lo apoyaban ahora lo evitaban en los salones. El escándalo de las cartas de Amelia se extendía como un incendio.
Pero la venganza tenía un precio.
Magdalena lo sintió una mañana de finales de otoño, cuando se levantó con náuseas fu