Cien años exactos habían pasado desde la muerte de Doña Magdalena Montalbán.
Era 15 de mayo de 2126. La Hacienda Los Olivos ya no pertenecía a una sola familia, sino a una fundación creada para preservar su legado. Sin embargo, la casa principal seguía siendo habitada por los descendientes directos.
Bajo el viejo olivo milenario, ahora protegido por una cúpula de cristal transparente que permitía ver el cielo, se celebraba el centenario de su fallecimiento. Más de doscientas personas llenaban e