62. Los difuntos
62 Alaric
Estábamos muy nerviosos por lo que Adara nos había contado, pero por su estado no sabíamos si lo que vería sería bueno para ella y el bebé.
—Si te sientes insegura, solo no lo hagas —le aconsejé un tanto temeroso.
—Estaremos bien —me asegura ella.
Parece que puede leerme como un libro abierto, pero sus palabras no alivian mi angustia.
—Lo sé porque estamos justo aquí —esta vez es Mason el que habla.
—Bien —responde ella dando unos pasos para entrar en la morgue.
La morgue en esta mana