16. Como si nada
16 Alaric
—Alfa, tenemos un problema —llega mi beta en la sala donde estoy con Eva, la madre de Mason— podemos hablar en privado.
—Bueno, caballeros, yo los dejo —dijo la Luna levantándose de su lugar.
—Gracias, Eva —en cuanto la dulce loba atravesó el lugar y se perdió por uno de sus muchos pasillos me giré para ver a mi segundo al mando— ¿Qué sucede? —mi corazón se acelera al pensar en que algo le puso pasar a mí compañera verdadera.
—Recibimos una misiva de nuestra manada, están preocupados