15. La comida
15. Adara
—¿Qué? ¿Por qué? —cuestioné lo que me habían dicho. Tal vez no había oído bien.
Todos me veían raro ahora, podía sentir todas las miradas encima de mí, como si hubiera hecho algo malo o como si no mereciera servir a la realeza, ellos veían a los alfas como los máximos regentes de nuestra manada y así era, pero no por eso nosotros éramos menos o más.
Son el resto de la manda ellos no serian quienes son.
—Niña, deja de preguntar necedades, cumplo órdenes y tú también —me deja claro—