11. Es nuestra
11. Alaric
Solo pude abrazarla, tratar de solucionar las cosas para ella, se lo merece.
—No quiero que te pongas así, mi beta puede suplirme en algunas cosas, solo unos carroñeros vampiros jodiendo por las fronteras, pero son cosas normales —traté de calmarla lo mejor que pude.
Siguió llorando por mucho tiempo angustiada por tener que elegir.
¡Ese maldito de Mason!
—Debo elegir, Alaric —dijo entre hipidos— la manada no aceptará que esté unos meses en un garra plateada y otros meses en otra