Triple P. Parte 2
Levantó sus caderas y tomó el pene de Emmanuel entre sus dedos. La dureza de este la hizo sonreír. Sus dedos lo empujaron hacia su centro, donde ella fue bajando lentamente, centímetro a centímetro, hasta tenerlo dentro. La llenó por completo, y su cuerpo lo reconoció como si lo hubiese estado esperando desde el principio. Sus manos se apoyaron en el pecho del alfa, buscando un mínimo de estabilidad, pero él ya tenía las suyas en sus caderas. Y sin dejarla tomar la iniciativa, empezó a empujar c