Empecé a odiar el pabellón T solo con la primera semana.
Esta era la primera clase y podía decir que iban a acabar conmigo. Estaba por hablar con el director para decirle que mi cuerpo no soportaría este entrenamiento.
Ahora ya comprendía a lo que él se refería.
Me habían hecho papillas.
Era un entrenamiento muy duro, al que nunca me vi sometida, una omega no recibe ningún entrenamiento, no en mi manada y las mujeres que habían aquí no eran omegas, en todo caso parecían más jóvenes que yo y al