Este día, Santiago se encuentra sumamente ocupado, intentando cerrar algunos pendientes en casa, justo en su despacho, aunque su mente está mayormente ocupada por su dulce novia, Elizabeth. A medida que el sol empieza a descender en el horizonte, decide enviarle un mensaje, procurando no interrumpirla y evitando presionarla para que no se sienta incómoda.
—¿Qué estás haciendo? —escribe en el mensaje —Yo aquí estoy en mi despacho, he dejado muchos pendientes para ti, para el Lunes...
A pesar de s