—Eso no es prudente Cami—intervino Valeria sin levantar la voz.
Camila quiso insistir, pero la sola mirada de Valeria fue suficiente para hacerla desistir. Sabía lo que implicaba una cercanía de este tipo entre Camila con un empleado y lo que podía costar a la imagen de la empresa. Por suerte, la llamada de Víctor anunciando que pasaba por ella resolvió la discusión. “Una señal del cielo”, pensó Valeria.
Camila se despidió a regañadientes y, en cuanto salió, Valeria se volvió hacia Noah.
—Sé