12. FURIA VELLUDA
LORIEN
De un momento a otro, la posada se revolucionó. Algo sucedía en el piso de arriba y el pánico atenazó mi alma, pensando que podía tratarse de Soren.
Corrí hacia las escaleras sin pensármelo dos veces, acompañada por más curiosos.
—¡Se escaparon los animales, cuidado! —alguien gritó, y me pegué a la pared del pasillo, protegiéndome la cabeza cuando algunos bichos con alas pasaron chillando, sobrevolando escaleras abajo y armando un desastre.
El pasillo estaba lleno de personas que salí