"Ven a mí, palomita." Su mirada sostuvo la de ella, tragó saliva con dificultad.
Su mirada seguía cambiando entre él y los dos hombres parados detrás del hombre que estaba torturando. Sus piernas temblaban, pero el miedo la forzó a dar un paso adelante.
Sus manos aferraron el dobladillo de la ropa de noche de encaje, mientras se acercaba a él con cuidado.
Casi donde él estaba sentado, su mano se extendió y la jaló hacia él. La arrancó hacia su regazo con un movimiento brusco, su pecho subió mie