“Preparatevi a spostare le ragazze. Non possiamo rischiare di restare qui più a lungo!” (Prepárense para mover a las chicas. ¡No podemos arriesgarnos a quedarnos aquí ni un segundo más!) masculló Rafael, con un cigarrillo entre los labios. Estaba de pie cerca del alféizar de una ventana oxidada, observando cómo sus hombres cargaban parte de su mercancía en un camión.
Se alejó de la ventana, levantando la cabeza mientras exhalaba el humo del cigarrillo en el aire.
“Piu a lungo li teniamo qui, pi