CAPÍTULO — LA PRESIDENCIA
Mía lo miró, sorprendida.
Lucas empalideció.
El murmullo que recorría la sala se congeló en un segundo, como si todos hubieran entendido que algo acababa de romperse sin todavía saber bien qué. El aire se volvió pesado, espeso, irrespirable.
—¿De qué estás hablando? —intervino Mía al fin, levantándose también—. Ayden… ¿qué fue lo que pasó realmente para que vos le pegaras a Lucas en el baño?
Mía hablaba con una mezcla rara de desconcierto y angustia, como quien no