CAPÍTULO 225 — Sin Miedo, Por Primera Vez
—Ayden… —susurró ella.
Y aunque su voz era suave, la pregunta que llevaba dentro pesaba más que todo lo que habían callado durante años.
Él giró apenas la cabeza hacia ella y respondió con la honestidad cansada de quien ya no quiere fingir valentía.
—¿Sí?
Milagros tragó saliva.
—Papá… —dijo despacio—. ¿Papá te pegó?
Ayden no respondió de inmediato.
Cerró los ojos un segundo, como quien busca la forma más limpia de decir la verdad sin lastimar, y