CAPÍTULO — “LA INVITACIÓN QUE ENCENDIÓ LAS ALARMAS”
Ayden Castell sentía, por primera vez en su vida, que cada pieza estaba cayendo en su lugar.
La mañana había comenzado con una reunión exigente al lado de Adrián, en la sala de conferencias del piso veinte. Ambos repasaban los últimos ajustes del convenio con una farmacéutica española, un acuerdo vital para Castell Group. Adrián estaba firme, analítico, con los lentes apoyados en la punta de la nariz y un montón de hojas subrayadas delante de