CAPÍTULO — “ZOE Y LA MENTIRA PERFECTA”
La tarde se deshacía en la oficina llena de contratos cuando a través de las paredes de vidrio el huracán llamado Zoe Medina entró a la oficina sin pedir permiso, como si fuera su casa y no el piso ejecutivo de Castell Group.
—¡MILAGROS! —exclamó con los brazos alzados—. ¡Hoy salimos sí o sí! Abrieron un bar nuevo en el puerto, hay 2x1 en tragos, música en vivo y hombres hermosos. ¡Vamos a hacer lo que no hicimos cuando éramos jovencitas tontas! ¡VAMOS,