Capítulo 188 — La Noche del Vino
Milagros había pasado todo el día corrigiendo documentos.
No era su costumbre beber mientras trabajaba, pero en un impulso cansado abrió una botella de vino tinto de su padre, se sirvió una copa y la dejó al lado de la computadora como un permiso silencioso para aflojar la tensión.
La primera copa fue lenta, amable.
La segunda llegó sin pedirlo.
La tercera la desbordó.
Entre el leve mareo y la calidez que se le instaló en las mejillas, las palabras del cont