Capítulo — La sombra de Irina
La mañana había comenzado como cualquier otra. Adrián se levantó temprano, se vistió con la calma de quien tiene todo bajo control y, sin embargo, sintió una punzada extraña en el pecho cuando besó a Sofía. Ella lo miró con una dulzura cansada, y él le sonrió convencido de que sus nervios no eran más que el peso de los preparativos de la boda.
“Es eso —se repitió—. Está ansiosa por la iglesia, los invitados, el vestido, los detalles… nada más.”
Besó a Ayden en