Capítulo — Piedras en el Pecho
La oficina estaba en silencio, pero en el pecho de Adrián había un ruido ensordecedor. El aire le faltaba, las manos le temblaban y el corazón golpeaba con fuerza desmedida. Se agarró al escritorio como si el mundo se estuviera desmoronando debajo de él.
—No… no… —susurraba entre jadeos—. Otra vez no.
Era un ataque de ansiedad, uno de esos que lo dejaban paralizado, preso de su propio cuerpo. Nadie lo sabía. Nadie lo sospechaba. El Adrián implacable, el CEO q