Capítulo — Luces de Esperanza
La mañana del hospital tenía un aire distinto. El sol entraba por los ventanales altos y parecía iluminar cada rincón con una suavidad especial, como si supiera que algo importante estaba a punto de suceder. Gabriel, el pequeño guerrero que ya había atravesado una primera operación, volvía a la sala quirúrgica para enfrentar el segundo desafío: su otro ojito.
Adrián había estado pendiente de cada detalle. Su amistad con la familia lo hacía vivirlo como si fuera