El primero de septiembre, los tres edificios de Cordova empezaron.
Thomas dividió el equipo: él en el primero, los dos técnicos nuevos bajo supervisión en el segundo y el tercero, con protocolos claros escritos en el cuaderno de campo que Renata había dejado preparado la semana anterior.
No era la primera vez que Thomas trabajaba sin supervisión directa. Pero era la primera vez que los técnicos nuevos lo hacían en un proyecto de esta escala con este tipo de arenisca del siglo XIX.
Renata fue al