El martes de la semana treinta y dos, la doctora Leighton confirmó lo que Renata ya sabía: Elena seguía en posición cefálica, orientación correcta, peso correcto para la semana.
—Todo bien —dijo la doctora—. El siguiente hito es la treinta y seis: confirmación de posición final y evaluación del cuello uterino. —Una pausa—. A partir de la treinta y seis, preparamos el plan de parto.
—¿Qué implica el plan de parto?
—Que usted y yo definimos las preferencias y los protocolos. Quién estará presente