Luna le plantó dos besos sonoros en la mejilla a Natalia.
Natalia se quedó petrificada en su lugar.
—¿Por qué esa cara de haber visto a un fantasma? ¿Acaso no te alegra verme? —preguntó Luna con un suspiro—. Ay, parece que dos años de ausencia nos han vuelto extrañas. Ni siquiera una amistad de toda la vida sobrevive al paso del tiempo.
Natalia parpadeó varias veces, tardando en procesar la situación.
—Luna, ¿cuándo te graduaste? ¿Cuándo regresaste al país? Y tú y Damián... ¿qué relación tienen?