Isaac preguntó con una sonrisa:
—¿Tuvieron una cita esta noche?
—No —negó ella—. Solo somos amigos.
—A otro perro con ese hueso. Un hombre conoce a otro hombre, y la forma en que Mateo te mira deja muy claro que le gustas —dijo Isaac como quien no quiere la cosa—. Pero bueno, desde que estabas en la universidad él ya estaba enamorado de ti en secreto. Después de esperar tantos años, parece que por fin se le va a hacer.
—No voy a volver a casarme, así que no digas tonterías.
Natalia se apresuró a