Cariño fingido.
Judith sintió un nudo en la garganta y no sabía qué decir para negarse a cumplir con el pedido de su suegra, en cambio, Dylan disimulaba su emoción, era la primera vez que su madre lo estaba obligando a hacer algo que ansiaba, aunque al principio que Judith durmiera en su cama no le agradaba: sin embargo, en esta ocasión le parece muy bien.
«Vamos, Judith, solo debes decirle a la señora Darla que no te agrada su pedido», internamente se animaba a llevarle la contraria a su suegra, pero por más