Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo 55
El crepúsculo comenzaba a descender cuando Lilian salió del edificio de la empresa. Su cuerpo se sentía agotado, sus párpados pesaban, pero en su corazón hallaba un leve consuelo al imaginar el rostro pequeño de Gabriel. Cada vez que pensaba en su hijo, parecía surgirle una nueva fuerza que empujaba sus pasos.Frente al jardín de infancia, Lilian distinguió de inmediato la silueta diminuta que corría tambaleante hacia ella.—¡Mamáaa! —gritó Gabriel con a






