—Señora Margaret, aquí tiene la copia de la sentencia.
El abogado extendió la carpeta con ambas manos, el hombre acababa de salir del juzgado con la noticia que por fin le daría tranquilidad a Margaret, era lo que llevaba esperando por meses.
Ella tomó los papeles con cuidado, como si fueran algo frágil, aunque en realidad sabía que aquellas hojas representaban todo lo contrario: eran la confirmación de una batalla ganada.
—El juzgado ha fallado de manera oficial —continuó el abogado—. La empr