Mundo ficciónIniciar sesiónSigo llorando, aunque ya ni siquiera sabía si lo hacía o no.
—¿Y si acaso él te dejó por su enfermedad? —me preguntó.Esa pregunta, nunca había pasado por mi cerebro, y ahora en parte tenía sentido. Era el mismo tiempo en el que nos habíamos separado.—No lo sé. Pero puede ser posible.—Tienes que preguntárselo —comentó Melissa y yo asentí.Cuando vio el reloj, supe que tenía que buscar a Emma. Me puse de pie.—Espera. Yo iré por Emma.






