Entre el fuego y la desconfianza (1era. Parte)
El mismo día
Kazanlak
Dominic
Reconocía que era un desastre expresándome. Me costaba abrirme, poner en palabras lo que sentía. Muchas veces me pregunté cómo me había casado… pero fue ella, mi ángel, quien lo hizo posible: Natasha. Y ahí estaba el verdadero problema: no sabía cómo acercarme a Arianna sin terminar a los gritos, sin discutir. Apenas pude repetir unas cuantas palabras con torpeza y creí que eso bastaba.
Error con letras mayúsculas. Ella me respondió con una calma helada, con esa ac