Ecos del pasado (2da. Parte)
El mismo día
Moscú
Viktor
Dicen que el fin justifica los medios, pero nadie te advierte que ese mismo fin puede convertirse en una trampa… o en tu salvación. Porque en el afán de borrar cabos sueltos, uno termina tomando riesgos innecesarios.
En mi caso, Lucca Petrovic era exactamente eso: un sujeto inestable, con hambre de poder, capaz de atacarte sin previo aviso si la ocasión le sonreía. Un riesgo, sí… pero también una alternativa tentadora para atrapar a Novak. Y lo mejor de todo: nada me v