[ZAED]
El funcionario traga saliva antes de continuar. Sus manos tiemblan apenas cuando vuelve a mirar los papeles, como si intuyera que está parado en medio de algo que no le corresponde, pero que igual va a cambiarlo todo.
—Señores… —dice, con la voz un poco más firme—. Si desean continuar, necesito confirmación expresa de ambos.
Detrás de nosotros, el murmullo crece. Pasos apresurados. Voces que se superponen. Dos agentes de seguridad entran a la sala casi corriendo, interponiéndose entre no