EPÍLOGO: LO QUE TRACIENDE
[ALYA]
Hay algo en el paso del tiempo que ya no intento controlar.
Antes lo medía todo. Los días, las decisiones, los resultados. Cada movimiento tenía que llevar a algún lugar, cada elección debía justificarse. Vivía en función de lo que venía después, como si el presente fuera solo una transición constante hacia algo más importante.
Ahora no.
Ahora el tiempo no se mide.
Se vive.
—Mamá, mírame.
La voz de Luca me devuelve al presente con una claridad que no necesito cu