CUANDO TODO COMIENZA
[ALYA]
Los meses no pasan rápido.
Pasan distinto.
No como antes, cuando todo se medía en decisiones urgentes, en plazos que se acortaban, en reuniones que definían el rumbo de todo. Esta vez, el tiempo se mueve de otra forma. Más lenta en apariencia, pero más profunda en lo que deja.
Aprendí a reconocer los días por sensaciones y no por compromisos. Por el peso distinto de mi cuerpo, por los cambios que ya no intento controlar, por esa presencia constante que dejó de ser un