LO QUE PERMANECE
[ZAED]
El hospital no es un lugar silencioso, pero tampoco es ruido. Es una pausa constante donde todo parece moverse con cuidado, como si cada gesto estuviera medido para no interrumpir más de lo necesario. Las voces se mantienen bajas, los pasos son firmes pero discretos, y las puertas se abren y se cierran sin brusquedad, respetando un equilibrio que solo se entiende cuando uno está dentro.
Estoy sentado junto a la cama, pero mi atención no está fija en un solo punto. Alya e