Capítulo 44. Líder
Angelo
Salgo del hospital con el corazón hecho pedazos. Noah está en coma, luchando por su vida, y yo siento que cada paso que doy me arrastra más hacia un abismo del que no habrá retorno.
El rugido de mi motocicleta rompe el silencio. Aprieto el acelerador con furia, como si el sonido pudiera acallar el eco de las palabras del médico: «hemos tenido que inducirle un coma… no hay nada que hacer más que esperar».
Esperar.
Esa palabra me quema. Yo no sé esperar. Yo actúo.
Y esta noche, mi destin