El despertador en la habitación de Sandro sonó y él debido al cansancio no lo escuchó, ahora Ellie desesperada no hallaba que hacer, tocaba a su puerta y no obteniendo respuesta de su parte.
—¡Sandro! —gritaba dando pequeños golpes en la puerta.
Aún seguía sin obtener respuesta, por lo que optó por entrar para verificar que él estuviese bien.
Se acercó despacio y lo miró tan quedito que su corazón comenzó a latir deprisa, cual bombo.
—¿Sandro? —llamó y éste no respondió —¡Sandro! —volvió a l