Ellie entró a la universidad y fue en busca de su salón de clases, estaba un poco nerviosa del cómo sería su recibimiento ahora que estaba casada, sin embargo, sus compañeros la recibieron bastante bien, sabían que ella ahora era una mujer casada, así que las chicas querían conocer al señor Sandro Casso y todo lo que con él conllevaba.
—Dejen de fastidiar —les decía incomoda ella, Sandro no tenía nada interesante ante sus ojos, pero que sus compañeras estuvieran interesadas en él, le fastidiaba.