Solo intenté ayudarte.
Molesta por haber discutido con Sandro, Ellie subió a su habitación y tomó asiento en su cama, donde miraba a Perséfone y Hades, sintiéndose en ese momento identificada con él, podía ser que entre ellos dos, fuera ella el Hades en la vida de Sandro.
—Lo siento Perséfone, pero esta vez creo que me sobre pasé con Sandro, no me mires así, por favor —tomó el peluche en sus manos y lo abrazó —ver a Sandro con esa rubia falsa, me llenó de enojo, aunque creo que fueron celos —mencionó con tristeza —ah