—Voy a morir —me quede impactada y con una sonrisa amarga se quedó mirando las vistas, en silencio el viento acaricio su cabello, aparto su cabello de su rostro, y al mirarme de nuevo la sorpresa surco su semblante.
—Ay, disculpa… debió conmocionarte lo que acabo de decir. Ya lo tengo tan asumido, que lo suelto sin querer.
—No entiendo… por qué me dices esto —soltó un suspiro con fuerza y indiqué.
—Porque no estaré para Ezequiel cuando me necesite, soy la única amiga a la que confía y me queda